En 1981, dos emprendedores monclovenses unieron sus esfuerzos en la tarea de crear una pequeña fábrica que elaborara la Rejilla Electroforjada para pisos industriales que demandaba la industria mexicana.
Desde sus inicios, los fundadores de
estuvieron consientes del reto que representaba entrar a un mercado de altos estándares de calidad, con precio competitivo y además hacerlo con maquinaria de diseño propio.
Estas condiciones obligaron a formar un equipo humano creativo y entusiasta capaz de diseñar y equipar sobre la marcha un taller a la altura de la competencia nacional e internacional e incluso que mejorara en algunos aspectos técnicos y de servicio el suministro de nuestros productos.
Hoy estamos orgullosos de haber logrado los objetivos no solo de suministrar al mercado productos de calidad si no de ser un grupo de personas con espíritu de superación, mexicanos que creen en su propio potencial, y que sienten un compromiso con sus clientes, su empresa, su familia y su comunidad.
Como toda empresa, hemos visto pasar tiempos difíciles tanto para nosotros como para nuestros clientes pero el hecho de seguir contando, después de 26 años, con la confianza de ellos y el apoyo y lealtad de nuestros colaboradores, nos confirma que llevamos el camino correcto.
GRUPO METELMEX, S.A. DE C.V., fabricantes de la rejilla electroforjada
, es una pujante empresa de capital 100% Mexicano, que ha surtido con éxito desde 1981 a la industria y a la construcción, con productos de calidad y precios competitivos, aportando así su esfuerzo para el desarrollo técnico e industrial de México.
La rejilla
se fabrica de acuerdo a los más rígidos estándares de calidad, como los de National Association of Archictectural Metal Manufacturers (NAAMM) y la American Society for Testing and Materials (ASTM), utilizando aceros de calidad.
La rejilla electroforjada
se fabrica por el proceso de electroforjado, que consiste en soldar por resistencia, varillas atiesadoras de acero a soleras perpendiculares y equidistantes, mediante descargas de alta corriente y elevada presión mecánica, obteniendo la fusión de los elementos moleculares de ambos componentes, sin depositar material de relleno o adhesión, como ocurre con la soldadura de arco.
El proceso de electroforjado ha sido utilizado con éxito desde hace varias décadas y garantiza un producto de gran resistencia y calidad.